La renta básica (RB) ha recibido muchas críticas desde que es
conocida ya hace al menos tres décadas. La de que no es una buena medida
para las mujeres (crítica que tiene algunas variantes) empezó con
cierta fuerza y se ha ido apagando con el tiempo porque muchas
feministas han defendido el papel que la RB podría jugar en su larga
lucha por la igualdad. Por ejemplo, para poner solamente una cita, la de
la veterana feminista Carole Pateman, que ya dijo hace una década: “Una
Renta Básica es importante para el feminismo y la democratización
precisamente porque está pagada no a los hogares sino a los individuos como ciudadanos” (el énfasis es de la autora). Pero la crítica resurge de vez en cuando.
