- Los salarios ya no funcionan como herramienta de distribución primaria.
La desigualdad de la renta en los países desarrollados es un debate que sigue ganando peso. El auge de ciertos partidos y determinados políticos que prometen reducir la desigualdad son una clara señal de que las sociedades desarrolladas son sensibles a esta cuestión. Para corregir esta brecha entre los que ingresan mucho y los que ingresan poco o nada, la renta básica parece ganar protagonismo como fórmula para paliar la situación.


