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domingo, 5 de julio de 2015

Algo de filosofía política y de economía sobre la renta básica. Y la racionalidad (?) de algunas críticas

5 de julio de 2015.



Jordi Arcarons · Daniel Raventós · Lluís Torrens · · · 
05/07/15

El debate público sobre la renta básica (RB) se ha incrementado notablemente a lo largo de 2014 y lo que llevamos de 2015. Y con esta revitalización de la RB, han (re)surgido propuestas o temas laterales como “trabajo garantizado”, “necesidad del pleno empleo”, “revitalización de las rentas mínimas de inserción” – y es especialmente chocante que se quieran revitalizar ahora las rentas mínimas de inserción que han mostrado abundantemente sus deficiencias y hay material acumulado al respecto (1)-, entre otros.

Con el incremento del debate público muchas personas han conocido por primera vez la propuesta de la RB. Se ha debatido (por estirar el significado de esta palabra) en algunas televisiones, y tertulianos atacados con pocas excepciones por diversos grados de carcamalismo se han lanzado con saña contra la propuesta. Tanto las derechas como las izquierdas se han visto en la necesidad de intervenir y de exponer su parecer sobre la RB.

También en Viento Sur (núm. 138, febrero 2015), Mikel de la Fuente escribía un artículo poco afortunado en el que no vamos a detenernos para poder dedicar algún espacio a cuestiones que consideramos más interesantes y porque ya fue cumplidamente respondido por Iñaki Uribarri en Sin Permiso (2). 

martes, 30 de junio de 2015

[Ampliación] Rentas mínimas, trabajo garantizado, rentas garantizadas… y renta básica: un pequeño balance y alguna perspectiva

29 de junio de 2015.



Daniel Raventós.

A lo largo de los meses de mayo y de junio ha tenido lugar en la sección espacio público del periódico digital Público, una discusión que a partir de la ILP que proponen CCOO y UGT, entre otras organizaciones, por una renta mínima garantizada, ha derivado hacia otras propuestas. Así, han aparecido en las distintas intervenciones diversas cuestiones directa o indirectamente relacionadas con esta ILP: el trabajo garantizado, las rentas garantizadas y la renta básica. Desde el periódico que organizaba el debate se invitó a participar tanto de forma escrita como en el programa de televisión del 25 de junio, a uno de los editores de nuestra revista, Daniel Raventós. El texto que a continuación publicamos es un repaso de algunas de las discusiones aparecidas. SP

martes, 28 de abril de 2015

La Renta Básica y el llamado rescate social. Las propuestas de Podemos, CCOO, UGT, Ciudadanos…

26 de abril de 2015.



"Es la hora del rescate social" era el título de un artículo firmado por Xavier Vidal-Folch. Y escribía sobre rentas mínimas, renta básica y la ILP propuesta por las direcciones de CCOO-UGT. Al margen de lo que substantivamente defendía, que es lo que vamos a discutir a continuación, proponía discutir "sin gritos". Es cierto que con gritos nadie se aclara y, para qué vamos a ocultarlo, sobre la renta básica, hemos podido leer a lo largo de las últimas semanas y meses gran cantidad de textos que más que gritos son exabruptos histéricos. Argumentemos para lo que pueda servir.

sábado, 11 de abril de 2015

Renta mínima, renta básica y trabajo garantizado, ¿son compatibles?

30 de marzo de 2015.

  • El pasado lunes tuvo lugar en Madrid un debate sobre tres herramientas que se han introducido recientemente en el debate político. La Renta mínima, la Renta básica y el trabajo garantizado representan tres fórmulas distintas pero que en ocasiones se confunden. Gabriela Jorquera, Juan Gimeno y Eduardo Garzón explicaron sus características diferenciadoras y abrieron un fructífero debate.


Juan Luis del Pozo.

El debate, celebrado el 23 de marzo en las instalaciones de Savia Solar, estuvo organizado por los grupos de voluntarios de comunicación y sensibilización de Economistas sin Fronteras y por el Salmón Contracorriente, y contó con la participación de Gabriela Jorquera (EAPN), Juan Gimeno (Economistas sin Fronteras) y Eduardo Garzón (ATTAC e IU).

Gabriela Jorquera abordó las características de la renta mínima. Las rentas mínimas son prestaciones que están dirigidas a aquellas personas que han perdido el derecho al cobro de cualquier tipo de percepción y constituyen una red de protección de última instancia cuyo objeto es garantizar la subsistencia.

EAPN ha realizado un estudio junto con otras organizaciones a nivel europeo sobre las rentas mínimas en Europa, observando que las cuantías difieren sustancialmente entre unos países y otros. Hay que tener en cuenta además que existen diferencias entre los distintos estados respecto al coste de la vida, poder adquisitivo, etc.

En España la renta mínima es una pequeña parte del total del sistema de garantía de ingresos, en el cual se incluirían las prestaciones por desempleo y otro tipo de subsidios. Algunos de los colectivos más importantes que son potenciales beneficiarios de este sistema son los extranjeros y las mujeres.

Podemos afirmar que el sistema de rentas mínimas en el estado español es complejo y fragmentado, en la medida en que su gestión depende de las diecisiete Comunidades Autónomas. Algunas características que pueden aplicarse al mismo son su arbitrariedad, la gran carga de gestión que implica o una cobertura defectuosa que es el resultado de la imposición de una serie de requisitos de difícil cumplimiento.

Existe desde luego un amplio margen de mejora que se concreta en los siguientes puntos:
  • garantizar el derecho con independencia de la comunidad autónoma de residencia
  • las rentas mínimas deberían responder al coste de la vida en cada lugar
  • es necesario homogeneizar criterios, simplificar y racionalizar
  • asimismo, se hace necesario un acompañamiento al margen de la transferencia de renta y una vinculación con otras estrategias de lucha contra la pobreza. En este sentido, más allá de vincular la percepción de los ingresos a la búsqueda de empleo es precisa una mirada más integral.
Juan Gimeno, ponente que defendió el establecimiento de una renta básica de ciudadanía, manifestó que se trata de un ingreso incondicionado que corresponde a cada ciudadano o ciudadana por el mero hecho de serlo y que iría destinado a satisfacer las necesidades básicas con independencia del acceso a un trabajo remunerado.

La renta básica vendría a solventar algunos de los problemas que plantea la aplicación de las rentas mínimas. Así, las rentas mínimas dejan fuera de su cobertura a menores (pobreza infantil), parados de larga duración y amas de casa, un problema que se resolvería gracias al carácter universal de la renta básica, la cual contaría además con la ventaja de unos mínimos costes burocráticos.

La renta mínima desincentiva el empleo en la medida en que la obtención del mismo supone la pérdida del derecho a cobrar la prestación, algo que no sucede en la renta básica al ser ésta un ingreso incondicionado.

Finalmente, la renta básica tiene la ventaja de la coherencia general frente a la fragmentación, y actúa como colchón estabilizador en los ciclos económicos.

La renta básica se garantizaría a todo ciudadano o ciudadana residente. La cuantía del ingreso sería un porcentaje del total en el caso de los menores, si bien hay autores que plantean que el límite se establezca en la edad de emancipación fiscal.

Este ingreso tiene la característica de que las prestaciones inferiores quedarían integradas en el mismo, mientras que si se tiene derecho a una prestación mayor se seguiría cobrando la diferencia.

La propuesta que se sostiene en este caso es la de la aplicación universal previa de la renta básica y su recuperación parcial vía IRPF en función del nivel de rentas.

La aplicación de la renta básica se podría financiar atendiendo, por un lado, al ahorro que supondría por sí misma la eliminación de las prestaciones y deducciones absorbidas, y por otro lado acometiendo una serie de medidas que redundaran en un incremento de la recaudación impositiva mediante la persecución del fraude fiscal y el establecimiento de un sistema tributario más justo.

Por su parte, Eduardo Garzón explicó el Programa de Trabajo Garantizado. La aplicación de este programa se basa en la premisa de que el sector público tiene la obligación de garantizar el empleo a aquellas personas que quieren trabajar pero no pueden encontrar trabajo ni en el sector privado ni en el sector público convencional.

Una de las ventajas que supone la aplicación de un programa de trabajo garantizado es que, en última instancia, implicaría un ahorro al reducir el gasto en prestaciones por desempleo, en el desarrollo de programas de inserción en el mercado laboral, e incluso en el sistema penitenciario al asegurar el acceso a una fuente de ingresos.

El trabajo garantizado sustituye el principio de creación de puestos de trabajo en base a la rentabilidad económica por la rentabilidad social y ecológica. Tiene en cuenta la circunstancia de que existen personas con una preparación adecuada que quieren trabajar y al mismo tiempo un conjunto de necesidades insatisfechas en sectores donde el beneficio monetario es menor o no existe, como pueden ser el sector de los cuidados o el sostenimiento de un medio ambiente adecuado.

El programa de trabajo garantizado implicaría la garantía de un salario mínimo. Supondría por otra parte un beneficio en término de cotizaciones sociales y recaudación, todo lo cual le daría un carácter amortiguador en los ciclos económicos.

El estado sería el encargado de financiarlo, si bien serían los municipios junto a la sociedad civil quienes tendrían la facultad de identificar las necesidades a cubrir y determinarían dónde deben crearse los puestos de trabajo.

Se propone una aplicación progresiva de un programa de estas características, observando las repercusiones del mismo sobre el sector privado.

Fuente: http://www.elsalmoncontracorriente.es/?Renta-minima-renta-basica-y

martes, 3 de febrero de 2015

Sí a la Renta Básica Universal

31 de enero de 2015.

Ernesto Ruiz Ureta.

En un mundo en el que el trabajo escasea, se hace precario y no es capaz de sacar a los trabajadores de la pobreza. Un mundo en el que un sector cada vez más importante de población se queda en paro por razones tecnológicas o por razones de competitividad. Un mundo en el que hay personas excluidas que no tienen ninguna remuneración (no porque no tengan trabajo o actividad sino porque no tienen empleo) a pesar de que su contribución es útil y trascendente para el mantenimiento y progreso de la sociedad en la que viven. En este mundo que hoy, por desgracia, es nuestra realidad, es obligatorio pensar en alternativas que permitan a la ciudadanía, a todos y cada uno de los ciudadanos, un mínimo de recursos, de bienes, para poder vivir dignamente. Corremos un gran riesgo social y vital si mantenemos un capitalismo totalmente liberado a sus fuerzas, un capitalismo de amiguetes, un capitalismo financiarizado, un capitalismo de casino, que ha hecho de las crisis sistemáticas un hecho excesivamente habitual y consigue empeorar y no mejorar la vida de una gran parte de la población[1].

domingo, 14 de diciembre de 2014

¿Renta básica o Trabajo garantizado? (Fort Apache)

8 de diciembre de 2014.



La 'renta básica' aboga por la concesión, a todo ciudadano, de un ingreso fijo que le permita cubrir sus necesidades vitales. De esa forma, nadie se vería obligado a aceptar trabajos precarios y denigrantes para poder sobrevivir con un mínimo de dignidad.

Por oro lado, el 'trabajo garantizado' apela a la necesidad de reparir el trabajo existente, que incluiría el no remunerado (cuidados, trabajo domésico, trabajo social, ec.), entre los ciudadanos dispuestos a trabajar.

La necesidad de una renta básica ha irrumpido otra vez y con más fuerza que nunca en el centro del debate público debido a la situación de excepcionalidad que enfrenta España.

Partidos como Podemos, IU-ICV, Anova, Bildu y Equo recogían esa propuesta en el programa de las elecciones europeas. Frente a ella, otros abogan por un trabajo garantizado que otorgue a los ciudadanos no solo un ingreso fijo, sino un derecho a trabajar.

¿Es viable la aplicación de una renta básica?, ¿tienen razón los que la tachan de una medida paternalista?, ¿construiría una sociedad de subsidios?, ¿es el trabajo garanizado intrínsecamene positivo?, ¿pueden seguir dependiendo los derechos sociales de la posesión de un puesto de trabajo en la situación de crisis que vive el país?

domingo, 7 de septiembre de 2014

Una confusión importante en el debate sobre la renta básica


Daniel Raventós, 7 de septiembre de 2014.


La contestación que firmé con Jordi Arcarons y Lluís Torrens a un artículo de Eduardo Garzón sobre 7 críticas a la Renta Básica (RB) ha sido respondido a su vez en una contrarréplica. No es mi intención, después de haberlo hablado con mis coautores, hacer una nueva contestación porque sería inevitablemente redundante, como lo es la contrarréplica, y porque podría cansar a algunas personas que hasta ahora quizás han seguido con interés la polémica.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Trabajo Garantizado: riqueza para las empresas, miseria para las personas asalariadas


Eduardo Galeano


"Líbranos de aquel que nos domina en la miseria." Víctor Jara 


José Iglesias Fernández. Economista.

Como los pecados del capital, siete son los argumentos que Eduardo Garzón (EG) esgrime contra la Renta Básica (RB) y a favor del Trabajo Garantizado (TG). Ya desde su introducción, EG deja bien claro que sus prioridades políticas no son la pobreza, la desigualdad, el paro, la proliferación de contratos temporales y de tiempo parcial, los salarios misérrimos que se pagan, las condiciones y los horarios laborales, los recortes en educación, sanidad y ayudas sociales, las reformas de las pensiones, la desposesión de derechos, y tantas agresiones como el capitalismo está infligiendo a las poblaciones. Tampoco la explotación, la alienación, y el abuso de poder propias de su naturaleza sistémica. Es decir, cualquier propuesta que se haga contra el capitalismo, si esta conlleva el menor peligro para la macroeconomía del sistema, será rechazada ipso facto por el autor. La RB, reconoce EG, “es una medida potente, factible y muy efectiva para combatir la pobreza, [ah sí, pero] lleva aparejada importantes problemas macroeconómicos”. Hasta Cáritas, una asociación defensora del capitalismo humano, señala que "lo que no podemos hacer es salir del túnel dejando a millones de personas en la oscuridad. Podemos tener una macroeconomía muy buena y que la gente no salga adelante".