- La razón de fondo que une a tant@s izquierdistas y derechistas contra la RBU radica en el común concepto de trabajo que profesan y en la centralidad que le conceden.
- Quienes defienden la centralidad del trabajo sostienen una concepción materialista de pobreza, como escasez de cosas o carencia material. Quienes defendemos la RBU, consideramos que está en condición servil y es pobre toda persona que depende de otras para su sostenimiento, lo que en nuestros días equivale casi siempre a que se ve obligada a vender sus capacidades para su sustento. Pobreza es, por tanto, además de privación material, sometimiento, servidumbre, dependencia de otros.